Relato del primer día de la Semana de Estudios del CEFyT

Con-movidos y movilizados con los movimientos populares

Iniciamos la XXXVIII Semana de Estudios del CEFyT, cuya presentación estuvo a cargo del Prof. Miguel Ángel Armada, quien dio a conocer los objetivos de la Semana de Estudios, y motivó inicialmente con un fragmento del Discurso del Papa Francisco en el II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, en Bolivia.

Lunes 28 de septiembre:
“Concentración de las riquezas e impactos en el cuerpo social y de la tierra”

El tema fue presentado por  Guillermo Robledo, Presidente del Observatorio de la Riqueza “P. Pedro Arrupe”, quien compartió una breve historia del surgimiento del Observatorio y sus bases inspiradoras. El Observatorio está integrado por trabajadores de fábricas y empresas recuperadas, representantes de los movimientos sociales, religiosos, científicos, intelectuales y economistas, y tiene como objetivo pensar y articular propuestas para un nuevo sistema financiero y comunicacional mundial, y uno de los pilares es la Encíclica Laudato Si.

Guillermo Robledo presentó algunas claves de un documento elaborado por el Observatorio, titulado “Las 3T de Francisco hacen PIE”. Estas “3T” se refieren a los tres objetivos de lucha para los movimientos sociales: Tierra, Techo y Trabajo. Y las siglas PIE se refieren a los tres factores que controlan la distribución de la riqueza: Presupuesto, Impuestos y Emisión monetaria.

El mundo es “hiper-rico”, hay una “hiper abundancia” y un crecimiento exponencial, pero que se mueve con un plan que hace que no se distribuya; la pobreza está planificada desde el PIE. Los factores de poder, la concentración de riqueza se maneja desde allí. Por lo tanto es necesario alfabetizarnos y lanzar la evangelización en relación al PIE. Por ej: El 95% de los impuestos los paga el pueblo y el 5% los paga el capital. Producimos 62 millones de veces más que hace 100 años y somos 4 veces más de habitantes; por lo tanto la escasez está planificada; “los panes ya están multiplicados”.

El crecimiento es exponencial, los medios de producción son afectados de manera exponencial. Y este concepto de exponencialidad está contra la Biblia, basado en el kairós (tiempo cualitativo), frente al tiempo cuantitativo en el que se basa el mecanismo de concentración de la riqueza, que es violento e injusto. Por lo tanto, es necesario correr el “velo monetario”, creado en 1948, época de las “grandes convenciones”, donde esta planificación es la que rige en la economía mundial. Esta forma de medir es obsoleta y hay que superarla. Es necesario que los pueblos tomen conciencia de su propio poder que supera al de las corporaciones.

Los puntos clave que hay que considerar son los siguientes: es necesario actualizar el principio de subsidiariedad del Estado, como así también tomar conciencia que los conceptos de “cadena de valor” y las teorías del valor son caducas. Se ha transformado la cadena de valor en una cadena de subsidios, ejercidos a través del control del PIE. Es además importante evangelizar el concepto de moneda, que es un consenso, dado que desde el sistema de comunicación se determina qué moneda es fuerte y cuál débil.

La resolución de esta problemática puede darse desde el ahorro colectivo, “hacer la vaquita” como se dice en Argentina, desde los sectores de producción y desde las decisiones políticas. Hay ejemplos de empresas recuperadas y de países como Noruega y Bolivia que adoptaron mecanismos afines.

Por lo tanto, la propuesta al Papa Francisco, como referente importante, es lanzar una campaña de evangelización en torno a la problemática de la riqueza por todos los medios posibles; pedir que se discuta en la Asamblea de Naciones Unidas, y convocar una asamblea mundial de distintos credos que avalen las propuestas de discusión.

Esto es un inicio de un proceso de vital importancia para la humanidad en pos de una vida digna para todos.

Para conocer más acerca de las propuestas y documentos del Observatorio de la Riqueza “P. Pedro Arrupe”, visitar http://observatorio-riqueza.org/

Audio primer dia – Guillermo Robledo