3er Taller de Análisis de la Realidad: Angelelli, Profeta y Mártir

Estudiantes

de nuestro centro de estudios realizaron un taller de reflexión en torno a la figura del asesinado Obispo Enrique Angelelli.

Compartimos algunas

reflexiones e ideas que surgieron en este taller:

  • Fue muy importante que la justicia Civil se haya expedido sobre el asesinato de Angelelli, porque

    así uno tiene más fuerza, más medios, para plantear otras cuestiones.

  • La Iglesia jerárquica argentina no dijo nada o dijo: “hasta que no se expida la

    justicia, nosotros no vamos a afirmar ni negar que la muerte de Angelelli haya sido un asesinato”. La justicia argentina ya se expidió, estamos en los últimos tramos

    de la causa en donde la defensa de los ya sentenciados tiene el derecho a emitir algún parte sobre esa discusión que produjo la sentencia, la cual, según como vienen

    dándose en los juicios por lesa humanidad, han sido rechazados, no por un capricho, sino por la contundencia de las pruebas.

  • En el caso de Mons.

    Angelelli, a diferencia de los mártires Fray Carlos Murias, el Padre Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera, no hubo balas, no hubo alguien que matara, se

    trató de un “accidente” y la justicia civil, a partir de testimonios de gente conocida y del mismo ex-Padre Arturo Pinto, que el 4 de agosto de 1976 viajaba con Mons.

    Angelelli, se expidió diciendo que fue un accidente fríamente premeditado y llevado a cabo para provocar la muerte; todo ello en un contexto de una cultura católica,

    donde no es fácil matar a un obispo católico; por eso se trató de hacer el asesinato lo más perfecto posible.

  • A partir de la sentencia judicial del

    Tribunal Federal, es que el año pasado el Papa Francisco abre la causa canónica para que Angelelli sea proclamado Mártir, y ahora el proceso está en marcha.

  • Todo esto es parte de la memoria, y digo esto porque hay una cantidad de gente que estuvo poniendo el cuerpo, tiempo y trabajo, para que la causa judicial saliera;

    eso implica, además de mucho dinero, y mucha voluntad de hacerlo, que hay una convicción y una fe muy profunda en señalar que ésta es la verdad.

  • A

    veces aparece el martirio de Angelelli como la figura central y tal vez el que menos aparece, como decía Juan Carlos, es el laico Wenceslao Pedernera, del que poco se

    habla, se habla más de Angelelli, después un poco menos de Carlos y Gabriel y Wenceslao queda ahí, cuando fue asesinado en ese mismo contexto de persecución a la

    Iglesia riojana conciliar.

  • La idea aquí es que no fue un Obispo martirizado, sino que fue una Pastoral, un proyecto Pastoral que quiso llevar a cabo,

    encarna en el contexto de una provincia pobre, en un lugar donde hay relaciones de desigualdad, de opresión, desde hace mucho tiempo; en ese contexto y en la línea del

    Concilio Vaticano II, se quiso llevar a cabo eso a partir y sin negar la realidad propia del lugar.

  • Una de las características propias del lugar era la

    Religiosidad Popular. Sabemos que a nivel de la Teología Pastoral hay mucha discusión en torno al lugar de la Religiosidad Popular: ¿es una alienación?, ¿es

    posibilidad de que los seres humanos se reconozcan más seres humanos?, ¿es un infantilismo religioso?, ¿qué es la Religiosidad Popular? Había, y siguen existiendo,

    diferentes posturas ante esas manifestaciones de religiosidad más propias del pueblo pobre; entonces Angelelli tuvo un protagonismo muy interesante con expresiones

    religiosas populares, entre ellas las del Niño Alcalde, la famosa fiesta del Tinkunaco y de San Nicolás; trajo una nueva perspectiva a esa religiosidad propia.

  • Escuchamos en el video audios que están realizados por el mismo Angelelli, que iba con su grabadora y le preguntaba a la gente. Y en lo referente a la Misa

    Radial se pasaba los domingos por la radio de las capital, para que la gente de los pueblitos del interior la pudieran escuchar. Después las misas fueron prohibidas;

    los textos de las homilías pudieron ser conseguidos y publicados por el Centro Tiempo Latinoamericano en 4 tomos.

  • Llamaban la atención las fotos del

    video, en torno a eso: hay pocas imágenes fílmicas sobre Angelelli (por ej. una de él andando en bicicleta en el Seminario Mayor); pero hay muchos documentos

    fonográficos, y como verán, hay muchas más fotos de Angelelli con gente que con estirpe episcopal (las que tenemos son las que se sacó en el Concilio Vaticano II,

    donde participó), y en aquellas fotos hay muchas botellas, hay mucha comida donde está él, y agregó Carlos: “a mí me llamó la atención, porque está la vida ahí,

    ¿no?”

  • En torno al recibimiento del Concilio por parte de la Iglesia argentina: “de los Obispos de la época uno de los más conciliares fue él, había

    otros… -nosotros conocemos otros Obispos como por ej.: De Nevares, Hesayne, Novak, pero son Obispos que tuvieron su protagonismo ya en la dictadura o

    posteriormente-, había otros decía, como Ponce de León en San Nicolás, Devoto en Goya o Zazpe en San Fe; Angelelli fue el más conocido de todos por lo que hizo en La

    Rioja.”

  • El contexto en Argentina era bastante conservador y el Concilio no había entrado con mucha fuerza; de hecho acá en Córdoba se comienza a

    hablar del Concilio Vaticano II, que se estaba llevando a cabo en Roma, gracias a unos reportajes a tres curas que provocaron un lío terrible en la diócesis de

    Córdoba, y eso implicó que dejara la diócesis el Obispo Castellanos y que asumiera Primatesta.

  • Hay bastante consenso en que existieron sectores muy

    tradicionalistas, conservadores, ligados a los sectores de poder, estoy hablando de la Iglesia jerárquica; y en La Rioja se ve con mucha más fuerza que esta cuestión

    está naturalizada. Entonces Angelelli va a La Rioja y dice “yo no vengo a decir lo que hay que hacer”; lleva a cabo una gran apertura y pone la diócesis en estado de

    asamblea, y en estado de asamblea por mucho tiempo, con participación de los laicos, curas y muchas congregaciones religiosas. También van cooperativas como vimos en

    el video, (que no se escuchaba muy bien) pero fueron fomentadas por Angelelli, como la famosa CODETRAL (Cooperativa de Trabajo de Aminga Limitada), que estaba en el

    latifundio de Azzallini y tiene un conflicto con los dueños de ese latifundio; es decir que estamos hablando de una pastoral que está ligada a lo que está viviendo la

    gente común.

  • Eso no lo empieza a hacer él cuando llega a La Rioja, esa sensibilidad ya está en Córdoba siendo Obispo Auxiliar; es famosa una celebración

    en Malagueño, en la planta de cemento, donde están todos los dueños y él se va a comer con los obreros; es decir en esa fiesta, después de la celebración, él dice: yo

    no me voy a sentar aquí, y se va con los obreros; flor de lío que se armó.

  • Entonces están esas reacciones que dicen: “lo hace porque se quiere hacer

    ver”. Imagínense en La Rioja, una sociedad absolutamente distinta a la ciudad de Córdoba, comentan: “viene este cordobés a decirnos lo que tenemos que hacer”, “viene

    con aires de ciudad, aquí las cosas son distintas”, etc, etc.

  • Todo esto ocurre en un contexto de profundas aspiraciones de cambio. En pleno 68 se va a La

    Rioja hasta el 76; entre medio tenemos el 73, donde hay elecciones, ocurre un cambio político en Argentina, y luego viene el 76. La cuestión conflictiva y violenta es

    previa al 76; previo al golpe de estado hay un clima así, de violencia armada. Entonces Angelelli es tachado de que aloja y esconde a comunistas, que su obispado es

    cuna de guerrilleros. En marzo del 76 es el golpe y en agosto lo matan; en julio el 18 y 19 matan a Fray Carlos y al Padre Gabriel y el 26 a Wenceslao.

  • Siento que él se hace voz de los que sí tienen voz, pero que se invisibilizan. Es voz junto a los pobres.
  • Veo que hay dos figuras Angelelli-Brochero,

    y como que Brochero da más marketing, mientras que en la iglesia de Córdoba Angelelli sigue siendo algo ignorado.

  • Se ve que hubo gente que dedicó

    tiempo. El juicio no se hubiera llevado adelante sin dos personas claves: Luis Miguel “Vitín” Baronetto y Marilké Coseano, sobrina de Angelelli. Eso no depende de los

    jueces; porque hay testigos, pero hay que llamarlos y convencerlos de que declaren. Hablar con abogados para que avancen, para que trabajen, hay que poner mucho el

    cuerpo. Y el tema del juicio no es menor, hablo del juicio civil, sin él no hay posibilidad de seguir abriendo puertas, incluso dentro de la misma estructura

    eclesial.

  • Otra cuestión es que generalmente siempre se suele comparar a Mons. Romero con Mons. Angelelli. Son dos experiencias distintas, en dos

    épocas distintas, y dos situaciones geo-políticas distintas e incluso biográficas. En Romero siempre se dice que hubo una conversión, un cambio. En Angelelli no

    podemos decir “ahora se convirtió a…”, porque siempre sostuvo una línea humilde, laburante, cercano a la gente pobre.

  • Sobre la memoria del

    martirio: ¿para qué sirve recordar a los mártires?, ¿son nuestros héroes caídos, o signos de resurrección?

  • Son signos de resurrección. Conociendo a

    gente que conoció a Angelelli, muchos de ellos siguen participando desde el lugar donde están, siguen haciendo algo, siguen “rompiendo los quinotos”. Tenemos tipos que

    lo conocieron a Angelelli y participaron y aún participan en sindicatos, por ejemplo; es decir, mantuvieron esa memoria, esa tradición liberadora. Incluso eso provocó

    una especie de quiebre, de revisión de algunas condiciones de fe, una relectura.

  • Yo sentía que hay en la Iglesia argentina una falta de información,

    sobre cosas que nos llegan a medias, o llegan tarde. Como que se oculta información a la gente, o se la maneja mal. Siento que se les dota a algunos mártires de una

    imagen no verdadera, quizá muy idealizada, que la aleja de lo que podemos hacer en lo cotidiano. Entonces hace falta un esfuerzo personal de informarse, de preguntar,

    de leer para seguir aprendiendo de esas personas que son para nosotros signos de resurrección.

  • Por ejemplo: si leen las homilías de Angelelli van a

    encontrar un Obispo bastante eclesiocéntrico, y es así. No estaba preocupado por hacer una revolución dentro de la iglesia, sino por llevar a cabo el Concilio Vaticano

    II ahí donde estaba.

  • Angelelli es un ejemplo más de la persecución contra el Concilio Vaticano II en Argentina. Sobre Wenceslao también tenemos una gran

    deuda: conocer su historia.

  • Me acordaba lo que me decía un amigo profesor del CEFyT, Osvaldo Ardiles: “Esto se trató de una guerra civil al interno de

    la Iglesia católica”.

  • Hay una frase de Angelelli, que no está bien identificada cuando la dijo, pero aclara: “Pueblo es el que no oprime y lucha contra

    la opresión”.

Compartimos la experiencia vivida para enriquecernos como comunidad Cefytiana. Muchas de las frases son transcripciones de lo que se

dijo en el Taller, aclaramos que al ser coloquiales quizá no expresen ciento por ciento la idea del autor.

Taller de Análisis de la Realidad / 29 de julio de

2016 – CEFyT